Clos de la Vila

REFUGIO EN LA COLINA

Clos de la Vila

REFUGIO EN LA COLINA

Valencia (España)

2025

650 m²

Ramon Esteve Estudio - Clos de la Vila - Boceto

Ubicada en una colina con vistas a un núcleo rural de Valencia, Clos de la Vila reinterpreta la tradicional casa local de cubierta a dos aguas mediante un lenguaje arquitectónico contemporáneo. En lugar de reproducir literalmente el modelo vernáculo, el proyecto lo transforma en una composición de volúmenes adosados, cada uno coronado por una cubierta a un agua. La orientación alterna de estas cubiertas confiere a la vivienda una silueta dinámica y refuerza la identidad de cada volumen, manteniendo al mismo tiempo una forma global coherente.

Composición y estrategia espacial

La disposición surge de la fragmentación del edificio en una serie de volúmenes desplazados. Estos sutiles desfases generan vacíos en sus encuentros, dando lugar a espacios exteriores como accesos, terrazas y porches. En varias zonas, las cubiertas se prolongan más allá de los recintos cerrados para proporcionar sombra y resguardo, reforzando la relación entre arquitectura y clima.

Mediante la prolongación de determinados volúmenes, el diseño configura una planta en U en torno a un patio central. Esta configuración no solo contribuye a organizar el programa, sino que también crea un espacio exterior protegido en el corazón de la casa. El patio actúa como una zona intermedia entre interior y exterior, introduciendo luz en profundidad en la planta y reforzando la sensación de apertura que define el proyecto.

Materialidad y continuidad

Uno de los rasgos principales de la vivienda es el uso de dos materiales diferenciados, tanto en la fachada como en el interior. Un zócalo de estuco, coloreado para igualar el tono del suelo local, se eleva desde el terreno hasta una altura de ocho pies, enmarcando los huecos de puertas y ventanas y anclando visualmente el edificio al lugar. Sobre esta base, los paramentos se resuelven con un estuco rugoso más claro, mientras que la cubierta se reviste con tejas del mismo color, generando una paleta sobria y armónica.

El mismo pavimento se emplea en toda la casa, permitiendo que los espacios interiores se prolonguen al exterior sin interrupción. Esta continuidad refuerza la fluidez del diseño y difumina el límite entre los recintos cerrados y las áreas de vida al aire libre. El material se extiende también hasta la zona de la piscina, donde se complementa con plataformas de madera que evocan la forma del agua y contribuyen a definir una atmósfera más íntima y acogedora.

Organización del programa

El programa se organiza en una sola planta, dividida en dos partes por el acceso central. A la derecha se sitúa la zona de día, concebida como una secuencia fluida de planta abierta que integra el salón, el comedor, la cocina y la zona exterior de barbacoa. Este lado de la vivienda está diseñado para favorecer la reunión, el movimiento y la continuidad visual, manteniendo una conexión directa con las terrazas y el jardín circundantes.

A la izquierda, la zona de noche es más compartimentada y privada. Incluye tres dormitorios, cada uno con su propio baño y vestidor, además de una suite principal y un lavadero. Esta disposición más cerrada responde a la necesidad de privacidad y calma, estableciendo una clara distinción entre los ritmos sociales y domésticos de la casa.

Calidez en el interior

La madera desempeña un papel predominante en la paleta material. Se utiliza en las puertas exteriores y en las carpinterías de las ventanas, así como en buena parte del mobiliario integrado y de los detalles interiores. Esta elección introduce calidez y cualidad táctil en los espacios, suavizando el carácter mineral de las superficies de estuco y teja. El resultado es una atmósfera interior a la vez rústica y contemporánea, arraigada en la tradición local, aunque claramente moderna en su expresión.

Paisaje e implantación

La casa se integra en el paisaje local mediante un jardín valenciano que se extiende hacia el exterior y se funde con el entorno. Abierto y amplio, el jardín abraza y enmarca las vistas sobre el núcleo urbano situado más abajo, permitiendo que la arquitectura mantenga un diálogo continuo con su emplazamiento. En lugar de concebirse como un elemento independiente, el paisaje pasa a formar parte esencial de la experiencia espacial de la casa.

El patio de acceso, que recibe a los visitantes, está plantado con una amplia variedad de cítricos, aportando sombra, fragancia y un marcado sentido de lugar. En el resto de la casa, algarrobos, cipreses y almeces contribuyen a un paisaje que se percibe a la vez cultivado y natural, reforzando la conexión del proyecto con el carácter de la región.

Ramon Esteve Estudio - Clos de la Vila

Arquitecto
Ramón Esteve

Arquitectos Colaboradores
María Martí
María Luna
Guillermo Sahuquillo
Adrián de Arriba

Arquitecto Técnico
Emilio Pérez

Imagen 3D
Tudi Soriano
Pau Raigal

Paisajistas
GM Paisajistas

Constructora
Llin Constructores

Fotografía
Mariela Apollonio
Eugeni Pons
Alfonso Calza

Vídeo
Alfonso Calza

Pieza de Música
PostData Sound Studio